Actitud o Aptitud, esa es la cuestión

Según la RAE:

Actitud: “Disposición de ánimo manifestada de algún modo”

Aptitud: “Suficiencia o idoneidad para obtener y ejercer un empleo o cargo”

En las ofertas de empleo que podemos ver habitualmente, se nos listan una serie de conocimientos y capacidades que el candidato debe poseer para poder pasar el filtro o acceder al proceso de selección (dinámicas de grupo, entrevistas, pruebas de capacitación, nivel, etc.). A esto, le llamaríamos APTITUD.

Luego, lo que el responsable de selección va a buscar, es la ACTITUD. El enfoque que la persona tiene de cara al trabajo, la resolución con la que afronta los retos que se le plantean día a día, la disposición que presenta ante la tarea a desempeñar.

Desde mi punto de vista, con una actitud adecuada se podrá alcanzar la aptitud necesaria, pero no a la inversa. Puede que nuestros conocimientos nos ayuden a conseguir un puesto de trabajo, pero que nuestro ánimo nos lo haga perder.

Un persona que hace del negativismo y la queja un modo de vida, tiende al estancamiento y el pasotismo en la empresa. En cambio, adoptar puntos de vista constructivos, de mejora continua y evitando culpar a los demás de nuestros problemas o dificultades, genera mejores resultados (habitualmente a medio-largo plazo).

Muchas veces nos podemos sentir aislados en nuestra isla de positivismo, sobretodo si nuestro entorno está estancado en la resignación. Además, podemos tener la sensación de que en nuestra empresa nunca se va a reconocer ni a recompensar una buena actitud.

Es posible que esto sea así, pero lo bueno de la actitud es que viaja siempre con nosotros, nos acompaña allá donde vamos y nos puede hacer visibles para otras compañías, que verán en nosotros una ACTITUD, más allá de un listado de APTITUDES.

Es la ACTITUD lo que nos puede diferenciar del resto de candidatos en un proceso de selección, de colaboradores en un departamento, de becarios en prácticas o de compañeros en clase. Bien sea para optar a un puesto de trabajo, para obtener un ascenso, para conseguir un contrato o para ser el mejor alumno de la promoción, la ACTITUD, con tiempo y constancia, siempre va a ser el factor decisivo.

Aportemos valor a las empresas desde el esfuerzo y el compromiso. Seamos dueños de nuestros propios destinos. Consolidemos nuestras APTITUDES mejorando siempre nuestras ACTITUDES.

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5 comentarios en “Actitud o Aptitud, esa es la cuestión”

    1. Creo que es difícil demostrar a un posible empleador, nuestras aptitudes constituidas dentro de lo que tú defines, como una “buena actitud”, que demuestren que podemos ser proactivos e ir más allá del encasillamiento de una profesión u oficio. En este sentido las redes sociales pueden ser nuestras aliadas para empoderarnos de nuestro destino y dejar evidencia nuestra “Buena Actitud”.
      Felicitaciones Buen texto! Gracias.

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  1. Me ha fascinado el último párrafo, es que lo resume genial. Tienes toda la razón, la actitud es más importante de lo que se cree y pocas personas le dan la importancia a tiempo,cuando se la merece. Si solo buscan aptitud estas perdido, la combinación perfecta hace el buen candidato.

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